JULIO MES DEL SEMINARIO Y DE LAS VOCACIONES

 

 

LEER COMUNICADO AQUÍ

 

 

 

Del 1 al 4 de Julio, 7 :00 PM a través del Facebook de la Pastoral Vocacional

 

 

MENSAJE AL PUEBLO DE MÉXICO
“Abrazar a nuestro pueblo en su dolor”

«El amor de Cristo nos apremia» (2 Cor. 5, 14).

Prot. 58º/2020

A todos los fieles y personas de buena voluntad que vivimos en México:

En medio de la pandemia, los obispos mexicanos abrazamos a nuestro pueblo en su dolor y lo alentamos en la esperanza. Sólo si estamos unidos y haciéndonos cargo los unos de los otros, podremos superar los actuales desafíos globales y nacionales, buscando cumplir la voluntad de Dios, que quiere que todos sus hijos vivamos en comunión y a la altura de nuestra dignidad.

 

Con esta certeza de fe en el corazón, compartimos con sencillez, nuestra palabra profética y esperanzadora, ante la compleja realidad que nos toca vivir, y que trae consigo innumerables preguntas y profundos cambios, a los que es necesario responder y enfrentar, ante la disparidad y rapidez con la que está viviéndose esta pandemia (cfr. PGP 23).

 

                                                                                                                             LEER MENSAJE COMPLETO

 

 

   

 

 

 

DOCUMENTOS RECIENTES RELACIONADOS

CON COVID-19

COMUNICADO NUM 5 

COMUNICADO NUM. 3 DEL SR.OBISPO DE TUXPAN

VIRGEN DEL DIVINO AMOR 

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CONTINGENCIA DEL CORONAVIRUS

Oh, María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

 

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

 

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

 

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos , a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

 

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestra súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.

 

 

  

 

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A LA CONFERENCIA DE MEDIOS CATÓLICOS
PATROCINADA POR LA ASOCIACIÓN DE PRENSA CATÓLICA

 

 

 

 

 

 

  LIBROS Y DOCUMENTOS DIOCESANOS

    

 

 GAUDETE ET EXSULTATE

CHRISTUS VIVIT

   MENSAJE DE LOS OBISPOS DE MÉXICO POR EL DIA MUNDIAL DEL AMBIENTE

CARTA APOSTÓLICA APERUIT ILLIS

INSTRUMENTUM LABORIS SINODO AMAZONÍA

DIRECTORIO DE CATEQUESIS 2020

CLAVES PARA LEER EL DIRECTORIO DE CATEQUESIS

  

 

 

Las Lecturas de hoy nos hablan de dos sanaciones: una narrada en el Antiguo Testamento -la del leproso Naamán- y otra del Nuevo Testamento -la de los diez leprosos. Con motivo de estos textos es bueno referirnos a las maneras en que Dios puede sanar.  Vemos cómo en la Primera Lectura (2Re. 5, 14-17) el Profeta Eliseo pide al Naamán que vaya a bañarse siete veces en las aguas del río Jordán y, luego de hacerlo -dice la Escritura- “su carne quedó limpia como la de un niño”. 

 

En este caso vemos a Dios sanando a una sola persona (Naamán) a través de un instrumento suyo, el Profeta Eliseo, sin que el profeta esté presente, aunque sí le da instrucciones muy precisas: bañarse 7 veces en un río Jordán.  En el caso de la curación de los 10 leprosos del Evangelio, se trata de una sanación colectiva, hecha directamente por Jesús, (acción de Dios), sin estar él presente mientras la sanación sucedía (recordemos que los leprosos se sanaron mientras iban a presentarse a los sacerdotes).

Vete, tu fe te ha salvado.

Pero hay un segundo aspecto, no menos importante: en las dos lecturas se subraya que uno de los curados da las gracias por el favor recibido. Curación por parte de Dios o de Jesús y acción de gracias por parte del que ha sido curado. Aparece al final una conclusión sorprendente de Jesús: “Vete, tu fe te ha salvado.”    

Primero la curación. No es casualidad que Jesús cure a unos leprosos. Es muy importante ver los tipos de enfermedad que cura Jesús. En este caso, curar a un leproso significa devolver a la sociedad al que había sido marginado y apartado. La lepra era entonces una enfermedad temida porque se suponía que era my contagiosa. Eso hacía que las personas enfermas de lepra fuesen apartadas de la vida social y condenadas a la marginación total.

Los leprosos sufrían marginación moral, social y religiosa.

Los judíos despreciaban a los leprosos, los consideraban impuros, tanto legal como religiosamente, y eran expulsados de la comunidad civil y del culto. Debían vivir en lugares aislados, para no contaminar a los demás. Sufrían marginación moral, social y religiosa. Jesús se acerca a ellos y ellos se acercan a Jesús, a pesar de la prohibición de la ley.

Encontrarse con Jesús es siempre punto de partida, estímulo de esperanza. ¿Preguntémonos si, como cristianos, suscitamos en las personas marginadas y rechazadas, la confianza y la esperanza que encontraban en Jesús o por lo menos alguna sensación semejante?. ¿Nos acercamos a ellas? ¿Con qué actitud?

Jesús, al curar a los leprosos, va mucho más allá de hacer un puro milagro físico. Los reintegra en la sociedad, los convierte en miembros activos de la sociedad. Les indica que se presenten al sacerdote –era el que certificaba la curación y su vuelta a la normalidad– con el fin de que su curación sea también una curación “social”.

Lo mismo se puede decir de Naamán, el sirio. También él, a pesar de ser un personaje importante en su país, corre el riesgo de perderlo todo, de dejar de ser alguien, por haber contraído la odiada enfermedad. La curación le devuelve a su posición social, le hace volver a ser persona, sujeto de derechos y deberes. 

No sé si nosotros podemos curar la lepra de un plumazo, mediante un milagro. No tenemos ese poder. Pero sí podemos hacer del esfuerzo por integrar, por acoger, por luchar contra cualquier forma de marginación; esta debe ser una de las actitudes principales de nuestra vida cristiana.

Entonces, nos pareceríamos a Jesús que acoge a todos, que integra, que no margina a nadie, que con todos habla, con todos se sienta y dialoga, que no tiene miedo de frecuentar las malas amistades porque a todos ofrece el reino, la presencia viva del amor de Dios que quiere sentar a todos sus hijos e hijas en torno a la única mesa del banquete de la vida, sin excluir a nadie, sin que nadie, por ninguna razón, se quede fuera. 

Ser agradecidos por el don recibido    

Pero hay otro tema en estas lecturas que también es importante para nuestra reflexión y para llevarlo a la práctica en nuestra vida cristiana. Es el agradecimiento. Naamán, el sirio, se siente curado y de su corazón brota la necesidad de volver a presentarse ante el profeta y ofrecerle un regalo, un signo no sólo de lo bien que se siente sino de su reconocimiento a lo que el profeta ha hecho por él.

La respuesta del profeta le lleva a darse cuenta de que ha sido Dios mismo, su gracia, su fuerza, quien ha obrado el milagro. Y a él se vuelve agradecido: en adelante no reconocerá a otro Dios más que al Señor. Naamán se ha dado cuenta de que la vida, y todo lo que ella conlleva, es don de Dios. 

Lo mismo se puede decir del leproso, sólo uno de los diez, que vuelve a dar gracias a Jesús. Ha experimentado igualmente que su curación ha sido un don gratuito de Dios, que le ha recreado y le ha devuelto a la vida, lo ha reintegrado a la sociedad, y le ha permitido ser una persona como los demás. Dice el evangelio que volvió “alabando a Dios a grandes gritos”.

Reconocer la salvación de Dios

Debía pensar que Jesús era un gran profeta, pero su punto de referencia estaba centrado en Dios, el creador, el todopoderoso, que en lugar de destruir y aniquilar se goza en regalar vida y esperanza, amor y misericordia. El mismo Jesús lo confirma en sus palabras finales. Este leproso es el único que ha vuelto “para dar gloria a Dios”.  Ante él, ante Dios, no hay pago posible. No se pueden comprar los dones de Dios. Sólo queda la acción de gracias, vivir agradecidos.

Y para concluir, las últimas palabras de Jesús. La salvación no es fruto del milagro. El milagro es la acción de Dios que transforma a la persona. Pero la salvación no se produce automáticamente. Necesita de la colaboración de la persona. Necesita que la persona acoja la acción de Dios y reconozca en él al que le ha dado la vida y todo lo que tiene.

La salvación se produce en esa misteriosa complicidad entre la acción de Dios y la respuesta de fe de la persona. Ahí brota la fe y la salvación. Ni es sólo acción de Dios ni es sólo fruto del compromiso o esfuerzo humano. Son los dos, Dios y cada persona, mano a mano, los que obran la salvación.

Jesús contagia salud y vida.

La terapia que Jesús pone en marcha es su propia persona: su amor apasionado a la vida, su acogida entrañable a cada enfermo o enferma, su fuerza para regenerar a la persona desde sus raíces, su capacidad de contagiar su fe en la bondad de Dios.

Su poder para despertar energías desconocidas en el ser humano crea las condiciones que hacen posible la recuperación de la salud. La curación que suscita la llegada del reino de Dios es gratuita, y así la tendrán que regalar también sus discípulos.   Cf.  José Antonio Pagola.

 

 

EVANGELIO DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIO 

 
 
 

CAPSULA SEMANAL EN AUDIO

In order to view RSCoolMp3Player you need Flash Player 9+ support!

Get Adobe Flash player

VISITAS

Hay 40 invitados y ningún miembro en línea

User Login

 

DURANTE LA CUARENTENA

VEAMOS PELÍCULAS RELIGIOSAS

 

 

 

Actividades de la Parroquia

Nuestra Señora de la Asunción

Santa Iglesia Catedral

  

  

HOMILÍAS

  • HOMILIA EN LA VIGILIA PASCUAL

     

    “Ya se que buscan a Jesús, el crucificado, no está aquí, ha resucitado”. Mt 28, 5-6

    Los signos de la luz y del agua

    Tenemos 2 grandes signos en la Vigilia Pascual: El fuego nuevo, la luz del cirio pascual, que en la procesión ha iluminado este templo y se expandió luego con una multitud de luces, al encender las velas de todos, nos habla de Cristo el lucero matutino, que no conoce ocaso, nos habla del Resucitado en el que la luz de la verdad y la vida vencen las tinieblas del mal y de la muerte.

    Leer más...
     
  • DICHOSO EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DE DIOS

    DICHOSO EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DE DIOS

    En el Evangelio de hoy continuamos con el Sermón de la Montaña, las Bienaventuranzas, que predicó Jesucristo en los primeros meses de su vida pública y en él da la pauta de lo que sería la enseñanza que él venía a dar. El centro de esta predicación del Señor es el amor y la primacía de éste sobre la misma ley. Por eso deja claramente establecido que no ha venido a abolir la ley antigua, sino a perfeccionarla. 

    Leer más...
     
  • USTEDES SON LA LUZ DEL MUNDO

    USTEDES SON LA LUZ DEL MUNDO

    El evangelio de hoy es continuación de las bienaventuranzas. No es un mensaje para que un grupo se sienta privilegiado o superior a los demás.  Son palabras dirigidas a todos los cristianos y se trata de una invitación a asumir nuestro compromiso como discípulos de Jesucristo, llamados a ser testigos del Reino de Dios y del mismo Cristo en la vida diaria.

    Leer más...
     
  • PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

    PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

    La solemnidad de la Presentación del Señor en el Templo (y la Purificación de María) completa y cierra el ciclo de la Navidad. Aunque ya estamos en pleno tiempo ordinario, esta fiesta es como un eco de las fiestas navideñas, una breve mirada atrás, que echa una última mirada a Jesús niño, pero ilumina también, y mucho, el sentido de lo que ya está haciendo y diciendo el maestro de Nazaret.

    Leer más...

RELEVANTES

  • VOZ DEL OBISPO

    Semanalmente el Sr. Obispo, Don Juan Navarro Castellanos, se dirige a los Sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral y feligresía en general de todo el territorio de la Diócesis de Tuxpan, que pastorea son solicitud y entrega. 

    Su cápsula semanal y su homilía dominical dan cuenta de la riqueza de su mensaje y su amor paternal a la grey de esta amada diócesis.

     
  • Tres pequeñas cosas para hacer la paz

       
    PAPA FRANCISCO
    MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE
    Tres pequeñas cosas para hacer la paz
    Viernes, 26 de octubre de 2018 Fuente:  L’Osservatore Romano, ed. sem. en lengua española, n. 31, viernes 2 de agosto de 2019
    Leer más...
     
  • REGINA COELI

    ¿Por qué rezamos el Regina Coeli y no el Ángelus en tiempo Pascual?

    Redacción ACI Prensa

     

    Durante el tiempo pascual la Iglesia Universal se une en la oración Regina Coeli o Reina del Cielo para unirse con alegría a la Madre de Dios por la resurrección de su Hijo Jesucristo, hecho que marca el misterio más grande de la fe católica.

    Leer más...
     
  • ORACIÓN POR LOS ENFERMOS

     

    Señor Jesucristo, que para redimir a los hombres y sanar a los enfermos quisiste asumir nuestra condición humana, mira con piedad a N., que está enfermo y necesita ser curado en el cuerpo y en el espíritu.

    Leer más...
     
JSN Megazine template designed by JoomlaShine.com